De a poco y con mucho empeño, Ariel Michieletto está buscando mejorar su performance en la Clase 3 de TN-APAT, con el Mitsubishi Lancer que estrenó en esta temporada en la especialidad y el cual continúa desarrollando en cada competencia, con la asistencia de Gabriel Rodríguez y la motorización de Esteban Pou, quien está abocado en encontrar la solución que evite las roturas en el impulsor que tanto ha influído en los magros resultados del piloto de Santa Cruz.
En la última carrera de San Jorge, Michieletto logró superar otro percance, cuando el domingo, a segundos de salir a la pista (durante la vuelta de formación) para correr en la serie la presión de aceite del motor descendió abruptamente, y se dañó considerablemente, obligando a un reemplazo de último momento y que le impidió tomar parte de la prueba. "Allí tuvimos que cambiar el motor y fue una lástima porque el que teníamos habia andado muy bien, pero se rompió y no nos dejó ni dar la segunda vuelta previa", manifestó el representante patagónico.
Partiendo desde el último lugar de la final, el Lancer de Michieletto fue avanzando vuelta tras vuelta, en una carrera difícil debido a las condiciones de pista, ya que se disputó la competencia con lluvia, situación que no afectó el andar de la unidad japonesa, permitiéndole al santacruceño doblegar a sus rivales sin más complicaciones, llegando hasta el 22° puesto. "En la final largamos desde el fondo (41º) y pudimos hacer algo como para terminar bien adelante, pero no pudimos sumar puntos y quedamos ahora a la espera de la próxima", indicó.
La próxima será en Paraná (15 de julio), y ahí espera por contar con la fortuna de llegar entre los puestos puntuables. "Es de esperar que en Paraná no tengamos tantos problemas porque en ésta se rompió un motor en La Plata el martes y otro en San Jorge el domingo, por lo que Esteban (Pou) esta trabajando a todo ritmo para buscar las causas y evitar estos problemas", reflexionó Michieletto.
